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Seguimos
con el impacto en el proceso de construcción, luego pasamos
al periodo de vida útil de la vivienda, y por último,
a la fase de eliminación.
Proceso
de construcción.
Por supuesto aquí la paja hace que el impacto sea muy bajo,
es una de las mayores ventajas de este material según mi
opinión. Pero hay más.
Por un lado está el resto de materiales elegidos para la
construcción, sobre todo en el caso de construcciones de
tamaño medio-grande. Aunque los muros sean de paja, si
luego usamos un impermeabilizante, unos acabados, o un suelo derivados
del petróleo, el Planeta no gana mucho.
Y por otro lado, y creo que aún más importante,
está el diseño de la vivienda.
Aquí es donde podemos hacer que nuestra casa sea un foco
de emisiones contaminantes durante su periodo de vida, o solo
emita lo mínimo necesario.
Un buen
diseño hará que el consumo de energía baje,
y que la emisión de CO2 sea la mínima (luego volveremos
al tema del diseño).
Periodo
de vida útil.
Durante este periodo es cuando más contamina una casa.
Los
edificios son responsables del 50% de las emisiones de gases que
provocan el calentamiento del planeta.
Cuando
se habla de emisión de gases pocos plantean el tema de
la influencia de la construcción, pero está en nuestra
mano el cambiar esto. Como se está reconociendo desde hace
tiempo:
La clave está en el estilo de vida.
Los habitantes de la India emiten 0,23T de CO2 per cápita,
mientras que los habitantes de países como EEUU emiten
5,85T.
Podemos
elegir hasta dónde queremos contaminar, primero a la hora
de diseñar nuestra casa y posteriormente con nuestros actos
cotidianos. Un dato que dice mucho sobre esto: el 80% de los británicos
dice tener conciencia medioambiental y sin embargo a la hora de
comprar una vivienda o un electrodoméstico solo el 8% tiene
en cuenta su eficacia energética.
Para que
una casa emita el mínimo de CO2, hay que prestar atención
a estos puntos.
- El tamaño
de nuevo vuelve a ser fundamental.
- Alto
aislamiento.
- Captación
solar.
- Acumulación
de la energía captada.
Estamos
emitiendo gases contaminantes sobre todo al calentar nuestra casa
(un 60%), iluminarla (25%) y con el resto de aparatos eléctricos.
- Una
casa del tamaño justo resulta mucho más fácil
de calentar que una casa excesivamente grande. Lo mismo ocurre
con la iluminación.
- Si los
muros son de paja conseguiremos parte del primer punto, las
paredes estarán muy bien aisladas. Más importante
es el tema de la cubierta, por este punto de la casa es por
donde se escapará la mayor parte del calor obtenido.
- Captación
solar. El sol es la mayor fuente de energía del planeta,
y la única que podemos obtener de forma totalmente pasiva.
Por ello es tan importante un buen diseño. Si no aprovechamos
esta energía gratuita que nos ofrece el sol, necesitaremos
recurrir a otros medios, siempre más dañinos,
para obtener calor.
Para
que nuestra casa sea un lugar confortable necesitaremos calentarla
en invierno y puede que refrescarla en verano. Si no usamos
el calor del sol, ¿de dónde estamos sacando el
combustible para esa calefacción? ¿requiere industrialización?
¿requiere transporte? ¿qué cantidad de
CO2 estamos emitiendo con esa calefacción?
Podemos hacernos todas estas preguntas y descubrir en qué
punto estamos.
Pero incluso la calefacción más sencilla y natural,
que utilice como combustible leña caída del bosque
(combustible prácticamente de desecho) que pueda haber
alrededor de tu casa (sin transporte contaminante), a la hora
de usarla, también emitirá CO2. Eso por no comentar
cualquier otro sistema de calefacción que suelen ser
infinitamente más contaminantes en todas sus fases.
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Hogares menos dañinos para nosotros y el planeta

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