PÉRDIDAS Y DUELO
 
en construcción

SANAR LA PÉRDIDA
Introducción

"Quién comparte su aflicción ve reducido su dolor."
Espero de todo corazón que el siguiente texto te ayude a cruzar
el desierto de dolor por el que puedes estar pasando.
Todo tipo de pérdida es doloroso. En particular, la muerte de un ser querido es quizá la experiencia más dolorosa y estresante que podemos vivir.
El objetivo de esta página es que, en lo posible, te sientas algo más acompañado/a y comprendido/a en estos difíciles momentos.
Con mucho amor, Rubén Solsona.



GUIA RÁPIDA DE CONSEJOS

A continuación verás los consejos de aquellas personas que ya han recorrido el camino que estás andando. Espero que te sean de ayuda.

1. Reconoce tu pérdida.

2. Deja brotar tu dolor.

3. Permítete estar de duelo

4. Repítete que no estas solo/a.

5. Acéptate en tu dolor.

6. Date el tiempo suficiente para curar tus heridas.

7. Recuerda que el proceso de curación tiene sus altos y bajos.

8.Cuidate bien, y soretodo cuida tu descanso.

9. Lee y aprende acerca del duelo y la muerte.

10. Marcate unos horario mientras el interior sigue atormentado.

11. Posterga las decisiones importantes para más adelante.

12. Busca y acepta el consuelo y apoyo de los demás.

13. Hablar de los sentimientos y de tu pérdida tanto como necesites.

14. Rodéate de vida: plantas, animales,...

15. Frecuenta el contacto con la naturaleza.

16. Reafirma tus convicciones espirituales.

16. Organízate para los fines de semana y las fiestas.

17. Recuerda que seguiras mostrándote vulnerable durante meses o, incluso años.

18. Si sientes culpabilidad hacia el fallecido, o necesitas despedirte, escríbirle una carta, y quémala después.

19. Repítete una y otra vez: "sobreviviré", un día "volveré a recuperar mi serenidad", escríbelo en un papel y cuélgalo donde lo puedas ver.

20. Utiliza el arte para expresar tu dolor.





































SOBRE EL DUELO Y LAS PÉRDIDAS

¿Que es el duelo?

El duelo es la experiencia de una persona que ha perdido a un ser querido o algo importante para su vida, como un miembro, un empleo, una pareja.

El duelo es un proceso natural de adaptación que permite restablecer el equilibrio personal y familiar tras la pérdida..

Cuando perdemos algo o alguien importante para nosotros, una parte de nosotros muere con él. El duelo es la preparación para poder vivir sin la persona u objeto perdido.

¿Cuanto dura?

La duración de tu duelo depende de muchos factores. No podemos predecir con exactiud su duración, pero hay dos estapas distinguibles:
:
a) una inicial de mayor intensidad, cuya duración en las pérdidas difíciles puede ser de unos dos-tres años, marcada por fuertes sentimientos y dolor.

b) una posterior, en la que se experimentarás un descenso progresivo del malestar emocional, a la vez que una mejor adaptación, e incluso revitalización de tu vida.

Síntomas normales del duelo:

Si reconoces que estas padeciendo algunos de estos síntomas, tranquilízate, porque es totalmente normal.

Sensaciones físicas:
Opresión en el pecho
Opresión en la garganta
Falta de aire
Debilidad muscular
Falta de energía
Sequedad de boca
Vacío en el estómago
Sensación de despersonalización


Sentimientos:
Tristeza y/o Enfado
Culpa y auto-reproche
Bloqueo y ansiedad
Soledad
Fatiga, Impotencia
Anhelo
Emancipación
Alivio
Insensibilidad
Confusión
Conductas:
Soñar con el fallecido
Evitar recordatorios del fallecido
Suspirar
Llorar
Atesorar objetos de la persona fallecida
Buscar y llamar en voz alta


Pensamientos
Incredulidad
Confusión
Preocupación
Alucinaciones breves y fugaces
Sentido de presencia




Factores que influyen en el duelo:

Comprender los siguientes factores de tu pérdida te dejará entender el porque de tu gran dolor. Conocer estos factores nos permite aceptar mejor la experiencia por la que estamos pasando.

1. El significado de la pérdida: ¿quién ha fallecido?,¿un padre, un marido, un hermano, un hijo?,¿qué significaba esa persona para el doliente?.

2. Cualidades de la relación perdida: ¿qué representaba la persona o cosa que has perdido? No es lo mismo la perder a uno de nuestros hijos, que a nuestro hijo único.

3. Las experiencias previas de pérdida: ¿cómo he vivido mis pérdidas anteriores?

4. Relación entre la persona en duelo y la fallecida: cuanto más conflictos hay entre las dos persona, más dificil es el duelo.

5. Motivos y circunstancias del fallecimiento: las muertes anunciadas y esperadas son más fáciles de llevar que las inesperadas y repentinas..
Las muertes violentas son más difíciles de sobrellevar que las pacíficas.
La muerte de jóvenes son más dificiles que la de los ancianos.

El duelo anticipado

El duelo anticipado es cuando empiezamos a prepararse para la muerte de un ser querido antes de que este fallezca. Es el caso de los familiares de pacientes con enfermedades graves y de larga duración.

Etapas del duelo y síntomas

Estas etapas no deben verse como una secuencia lineal. A pesar de ello, te permitirán saber dónde estas en el proceso de tu duelo

1) Shock
2) Negación: anestesia emocional
3) Rabia y protesta
4) Depresión y tristeza
5) Aceptación intelectual
6) Aceptación global
7) Nuevos vínculos
8) Posibilidad de evolucionar gracias a la búsqueda de significado.

A continuación se describen algunas fases y manifestaciones del proceso del duelo:

Shock emocional: la persona sufre un conmoción emocional. Síntomas de: mareos, vértigos, náuseas, palpitaciones, confusión, incredulidad, sensación de irrealidad, rechazo, vacío, tristeza, ansiedad o negación emocional de la realidad.

Tristeza y abatimiento: hay una pérdida de interés por la vida. Dificultad en realizar las tareas cotidianas.
Posible alivio por el fallecido, alivio personal y/o alivio familiar.
Quejas y reproches hacia el ser fallecido.
Sentimientos de culpa: tras recordar posibles desacuerdos, negligencias, desencuentros, podemos creer que han contribuido a su muerte, y culparnos por ello.Sentimientos de culpa por haber deseado de forma más o menos consciente de que el enfermo muriese.
Sentimientos de malestar por sentir que no hemos aprovechado la vida con ese ser.Miedo a tener la misma enfermedad del ser fallecido, e incluso sentir los mismos síntomas que el/ella.
Alteraciones del sueño: insomnio, pesadillas, agitación, intranquilidad. Soñar con el fallecido.
Sentimientos de rabia, impotencia, con los familiares o el equipo médico tras reconsiderar las decisiones que tomaron durante la enfermedad del ser querido.

En fechas especiales, como la navidad, los cumpleaños, los aniversarios, seguramente habrá un recrudecimiento de las emociones que producen dolor, por sentir especialmente la ausencia del ser querido.

Respecto a los objetos personales del fallecido, se guardarán solamente los que se consideran más significativos.

Poco a poco se irá volviendo a la normalidad y se empezarán a establecer nuevas relaciones. El dolor y la pena irán disminuyendo y el alivio cada vez será más estable. Las ganas de vivir y de restablecer la vida se harán más manifiestas, y la persona en duelo empezará a mirar con mayor interés hacia el futuro.

¿Cosas que le pueden ayudar?

Las experiencias de otras pérdidas sucedidas a lo largo de la vida ayudan a entender la intensidad y el significado de las nuevas. El recuerdo de dichas experiencias nos traen las estrategias que nos ayudaron a adaptarnos en situaciones pasadas.

Puesto que el duelo es una experiencia profundamente dolorosa, será adecuado contrarrestar ese dolor con cualquier acción o actividad que traiga bienestar y paz, como las siguientes cuatro treas:

1. Aceptar la realidad de la pérdida: "Juan está muerto"
2. Vivir el dolor del duelo: en la medida de lo posible no aplaces tu dolor.Deja que aflore y permítete llorarlo.
3. Readaptarse al entorno al cual el falleido a dejado de pertenecer.
4. "Desprenderse" emocionalemente de la persona fallecida para poder volver a amar.

Otras recomendaciones

Reconocer la pérdida y permitirse estar de duelo:
Debido al dolor y la amenaza que supone perder algo valioso para nuestra vida, no siempre estamos completamente dispuestos a reconocer la pérdida como tal, o con el alcance que realmente tiene. Un caso obvio son los abortos, tanto los provocados como los espontáneos, que deberían ser elaborados como cualquier otra pérdida.

Buscar el apoyo de la familia y los amigos:
La persona en duelo puede desear estar acompañada o sola, y a veces no saber exactamente si desea una o la otra. Por ello es recomendable que tanto la persona doliente sepa pedir a los demás lo que necesita, como los familiares y amigos sepan preguntarle que es lo que quiere y necesita en ese momento.

Un buen acompañamiento es aquel que trabaja con las necesidades del doliente y para ello hay que preguntar y nunca dar por supuesto algo que creemos sin confirmarlo con el doliente. Hay que procurar leer el lenguaje verbal y no-verbal para comprenderle mejor, e intentar ponerse en su lugar.
Se puede acompañar en el dolor desde el silencio compartido y el respeto por el otro. La persona doliente puede pedirlo explícitamente así, si el acompañante no sabe como comportarse ante esa situación.

Hablar de la pérdida y los propios sentimientos tanto como se necesite:
Es muy importante poder compartir los malos momentos con personas diferentes de forma regular para que así ninguna de ellas pueda sentirse abrumada con el dolor.
Una forma práctica de hacerlo, es buscar cinco personas de confianza y preguntarles si estarían dispuestas a regalarle una hora a la semana para que ella pueda hablar de sus sentimientos, de su dolor. Puede decirle que no hace falta que le respondan ni le den consejo o consuelo. Simplemente pueden estar en silencio escuchándola y compartiendo juntos ese rato. Entonces concretar un día de la semana, de lunes a viernes, para cada persona. Con ello el doliente se asegura que puede expresarse libremente durante cinco días sin abrumar a nadie. Evidentemente si un día no se necesita esa hora podemos anularla, pero es bueno saber que la tenemos. Los fines de semana los dejaremos libres.

Leer y aprender sobre el duelo.
Informarse y aprender sobre el proceso del duelo es de gran ayuda. La información disminuye la ansiedad, y aporta recursos y herramientas psicológicas y emocionales que nos ayudan a sanar. Nos deja comprender que es totalmente normales nuestros sentimientos y experiencias, y que podemos hacer muchas cosas prácticas para elaborar nuestro duelo. El duelo no es u proceso pasivo. Nos deja comprender el significado de lo sucedido y tenemos mayor sensación de control.

No tomar decisiones importantes durante el proceso del duelo:
Debido a la necesidad del doliente de disminuir su sufrimiento, este puede desear tomar decisiones importantes de forma precipitada. La falta de perspectiva probablemente le hará cometer errores que después lamentará y añadirá dolor a la pérdida. Ejemplos de ello son: decidir mudarse, vender la casa, ir a vivir definitivamente con un miembro de la familia, empezar una nueva relación sentimental, tirar todas las cosas del difunto,...
Las decisiones relacionadas con el tipo de enterramiento, los rituales a desarrollar, etc, pueden conllevar conflictos dentro de la familia. De nuevo es aconsejable no decidir con prisas, y una vez tomadas, no dar excesiva importancia a las consecuencias.

Darse permiso para vivir de nuevo y disfrutar.
Gradualmente podemos ir retomando el ritmo de vida anterior a la pérdida y abriéndonos a nuevas experiencias, personas y situaciones. Darnos permiso para vivir es importante para no caer en la culpabilidad de estar vivos y sentir que no lo merecemos. Una persona en duelo tiene tanto o más derecho que cualquier otra, de disfrutar de los buenos momentos, pero debe permitírselo ella misma.
Es importante intentar llevar a cabo las actividades que le resultaban placenteras en el área del ocio, la familia y el trabajo. Además puede empezar nuevas actividades que le apetezcan, que anteriormente no pudo realizar.

Expresar los propios sentimientos de forma abierta:
Para ello podemos usar un diario personal, pintar, dibujar o esculpir. Podemos incluso apuntarnos a una academia de arte, o mejor aún, acudir regularmente a un arteterapeuta para que nos apoye en nuestra elaboración de la pérdida.
Un ejercicio importante para la expresión de sentimientos hacia la persona perdida, es la escritura de cartas o diálogos con el/ella. Con ellas podemos hacer el importante proceso de despedida. En estas misivas podemos decir todo aquello que no pudimos (o no nos atrevimos) decir en su momento y ayudarnos a reconciliarnos, a perdonar o a dar las gracias.
También podemos crear un álbum de recuerdos o tener una caja con las fotos y los objetos más íntimos, con la que podamos revivir momentos y situaciones determinadas cuando lo veamos oportuno.

Cuidarse físicamente:
Es muy importante cuidar nuestra alimentación, y hacer ejercicio físico regularmente. Muy buenas opciones son: yoga, thai chi, estiramientos y paseos regulares por la naturaleza. Deberíamos también tener cada día un tiempo para descansar y relajarnos: para ello, es bueno tener un sitio en nuestra casa solamente para descansar. Poder poner música tranquila, y practicar la relajación durante 15 o 20 minutos. Actualmente hay en el mercado muchos CDs con relajaciones guiadas. Podemos aprender técnicas de relajación en libros de hatha-yoga y especializados en el tema. De nuevo le recomiendo la práctica de yoga para eliminar las tensiones y restablecer el bienestar físico y emocional.
Debido al sufrimiento en el duelo, deberíamos ir con mucho cuidado de no caer en la tentación de consumir drogas ni aumentar el consumo de sustancias perniciosas, como el tabaco, el alcohol o los excitantes como el café o el te.

" Permitir que los recuerdos broten del interior, tanto los agradables como los dolorosos.
Cuánto más se drene a nivel emocional, mayor es la capacidad de aceptación de la pérdida. Cuanto más se comparta, más rápidamente llegaremos a la paz de espíritu.

Frecuentar espacios al aire libre.
Como ya comentamos anteriormente, el contacto con la naturaleza ayuda a equilibrarnos emocionalmente. Es importante:
1) espacios grandes donde la vista se pierda (ej, grandes horizontes, el mar, un mirador) o se deleite (ver bosques, prados, parques, animales en su hábitat)
2) hacer cualquier cosa que nos haga respirar aire puro, como caminar, bailar, correr,...Infórmese de como llegar a parques naturales, excursiones programadas, zonas verdes en su barrio,...

Anticiparse para las fechas señaladas:
Pensar anticipadamente como afrontar las fechas señaladas (navidades, cumpleaños, aniversarios,...) y con quién queremos compartirlas.

No deshacerse de objetos o recuerdos precipitadamente.
No haga caso de quienes le aconsejen desprenderse de todos los objetos que le traigan recuerdos argumentando que resultan dolorosos. Es un error. Se deben guardar los objetos más significativos, como cartas, fotografías, regalos,...Estos objetos le podrán ser de gran ayuda posteriormente y hace que reconozcamos al fallecido. Podemos ir desprendiéndonos gradualmente de las cosas con menor carga emocional y guardar las más significativas.

Elaborar activamente el duelo:
Para ir elaborando el duelo, se recomienda ir viendo de manera gradual aquellos recuerdos que le resulten más dolorosos, como fotos, regalos, etc.
Poco a poco su dolor disminuirá y podrá convivir con el recuerdo desde la paz. Haga lo mismo con los lugares o las situaciones que haya dejado de visitar por miedo al dolor que siente. Puede ser muy bueno para usted y para la relación con sus seres queridos, hacer estas visitas acompañado de ellos.

Si algún familiar está en tratamiento farmacológico, es importante vigilar que no lo deje los días posteriores al fallecimiento de su ser querido.



LA IMPORTANCIA DE COMPARTIR NUESTROS SENTIMIENTOS

En nuestra cultura no se suele promueve la expresión libre y plena de los sentimientos dolorosos por aquellos que han perdido a un ser querido. Esto es debido a que las personas normalmente no saben como reaccionar ante tales situaciones y se sienten incómodos.

Al principio los amigos y conocidos pueden escuchar al doliente de forma atenta. Con buena intención intentan dar consuelo a través de disminuir o disimular la importancia de los hechos, o con frases hechas que no llegan a su interlocutor por estar vacías de corazón. A menudo, las visitas y llamadas de estos amigos irá disminuyendo debido a que no saben como establecer una relación cómoda y eficaz de ayuda en estas circunstancias. Por ello, es importante que el doliente esté informado sobre el proceso del duelo y reconozca sus propias necesidades para que pueda pedirlas explícitamente a sus familiares y amigos. Simplemente hacerle saber al interlocutor que no tiene porque decir nada, solo escuchar y acompañar con su presencia ayudará mucho en el mantenimiento de la relación durante el duelo.


JUEGOS Y EJERCICIOS TERAPÉUTICOS

A continuación se presentan unos ejercicios destinados a ayudar al doliente en su proceso de duelo:

Ejercicios para liberarse de emociones pesadas:
La piedra.
" Escribir una carta.
" Expresar con creaciones artísticas:
" Girarse y decir "vete en paz".
" Meditación del perdón, la gratitud y la despedida.

Ejercicios para calmarse y centrarse:
" Respiración y Relajación.
" Crear Atmósferas tranquilas y relajantes.
" Visualizaciones de la crisálida.


EJERCICIOS PARA LIBERARSE DE EMOCIONES PESADAS:


La piedra:
" Sirve para liberarse de las lamentaciones, culpabilidad y arrepentimientos.
" Conseguir una piedra del tamaño de un melón, o un cristal grueso en estado bruto. Con la mano derecha sobre la piedra y la izquierda sobre el corazón pensad con intensidad o visualizar todo aquello que lamentáis respecto a las personas o cosas perdidas. También pensad o ved todo aquello que provoca culpabilidad en vosotros y guarde relación con lo perdido.
" Visualizar ved como todo esto abandona vuestro corazón y se dirige hacia la piedra, hasta que sintáis que os habéis liberado del todo.
" Juntar las manos o dejarlas en el regazo y pensar "Estoy en paz": durante unos momentos dejar que la sensación embargue todo vuestro cuerpo y procurad disfrutar.
" Una o dos veces por semana colocad la piedra bajo el grifo, y después de lavarla bien, dejad que se seque al sol. Pensad en el agua y el sol como dos elementos que purifican el dolor.

Escribir una carta:
" Ejercicio muy importante.
" En un lugar tranquilo donde nadie os va a molestar, escribid una carta a lo que hemos perdido (personas, cosas, miembros del cuerpo,...) y expresadle todos vuestros sentimientos. Ayudarse con algo de música relajante o poniendo algún objeto (foto, documento, ropa) para sentirse más conectado.
" Escribid sin analizar nada, sin censurar nada. Permitid que salga todo aquello que esta en el corazón.
" Una vez terminada, leedla sin cambiar nada y quemadla. Observad como se consume en el fuego, símbolo de la purificación de vuestros sentimientos.
" A medida que la carta se consume podéis deciros: "!Me siento en paz, toda va bien, encontraré la fuerza que necesito!"
" Echad las cenizas en un tuesto, donde haya una planta o árbol, y haceros conscientes de como esas cenizas son el abono para que la planta crezca más fuerte. Veos como esa planta.

Expresar los sentimientos con creaciones artísticas:
" Cualquier método artístico como el baile, la música, la escultura, la pintura o el dibujo.puede ayudar a drenar los sentimientos y nos permite restablecer la paz.
" Una opción es apuntarse regularmente a una escuela de arte. Especialmente recomendado ir a un arteterapeuta gestáltico.
" Tener material en casa para cuando nos apetezca, como lápices de colores, barro, papel, música. No olvidarse de trabajar esculturas con arcilla con la cólera.

En particular, dibujar tus sentimientos.
" El dibujo es una herramienta especialmente útil para expresar nuestro interior y para descubrir contenidos de nuestro subconsciente, que se manifiestan fácilmente en el dibujo.
" Es un método especialmente recomendado para los niños.


Girarse y decir "vete en paz".
" La pérdida provoca temporalmente una disminución de la concentración y de la atención. Si acude a nuestra mente el ser perdido, en un momento inadecuado dificultando la tarea que estemos haciendo, como estudiar o trabajar, podemos recuperarnos imaginando que la persona fallecida está ante nosotros, nosotros nos giramos dándole la espalda y le decimos "Vete en paz", "Mama, vete en paz". Repetirlo varias veces. Entonces sentiremos mayor bienestar y podremos devolver nuestra atención al momento presente.
" Este ejercicio solo se usa para ciertos momentos. Si lo practicamos reiteradamente para evitar el contacto con la pérdida es contraproducente. En ese caso deberíamos escribirle una carta, o dibujar aquello que sentimos. El lloro es totalmente sano y necesario.


Meditación del perdón, la gratitud y la despedida.
" En un lugar tranquilo donde nadie nos va a molestar, cerrar los ojos y "invitar" mentalmente al ser o cosa perdida enfrente de nosotros.
" PERDÓN: Imaginarlo delante de nosotros y pedirle perdón por las cosas que nos arrepentimos. Es importante también dejar un tiempo para perdonarnos a nosotros mismos, de nuestra propia dureza y falta de amor. Perdonarnos a nosotros mismos es muy importante para hacer las paces en nuestro interior. Procurar ser más tolerante con lo que somos y castigarnos menos.
" Una vez dado el perdón imaginamos como la persona "invitada" sonríe y nos acepta las disculpas.
" También podemos visualizar como es el "invitado" el que nos pide perdón.

" GRATITUD: mirándole a los ojos, dar las gracias por todo aquellos que nos dio en vida, o aquello que estamos aprendiendo a través de esta experiencia. Aunque haya mucha cólera, si investigamos siempre hay algo que agradecer a otros. En el caso de hijas adoptivas que nunca han conocido a sus padres biológicos, pueden agradecer que debido a esta experiencia ahora han encontrado unos padres adoptivos que le ofrecen su amor y acompañamiento, unos hermano/as, un país, una riqueza,...Aunque fuera poco lo que encontramos por agradecer, a medida que se repita la meditación se irán descubriendo más y más cosas y se compensará la cólera. Es importante ser justo con todas las relaciones. Una vez dadas las gracias imaginamos como la persona "invitada" sonríe y nos las acepta.
" También podemos visualizar como es el "invitado" el que nos da las gracias.

" DESPEDIDA: finalmente, habiendo hecho las paces y reconocido la gratitud, imaginamos que se da la vuelta, y se va gradualmente hasta desaparecer. Esta imagen puede ser difícil de aceptar, pero es una parte importante para hacer las paces con la pérdida.

" Podemos hacer en una misma meditación las tres partes (perdón, gratitud o despedida) o concentrarnos en tan solo una de ellas.


EJERCICIOS PARA CALMARSE Y CENTRARSE:

Respiración, Relajación y crear atmósferas tranquilas.

" Centrarse en el ritmo respiratorio, sobretodo en la exhalación si necesitamos relajarnos. Cualquier actividad que nos haga respirar será bueno. Especialmente recomendado hacer paseos enérgicos de forma regular, contacto con la naturaleza, practicar yoga y crear ambientes relajantes y vivos (plantas, colores cálidos y tranquilos, música suave,..)
" Relajarse significa observar una parte de tu cuerpo y soltar la tensión que hay en ella. Tumbarse, y repasando mentalmente desde los pies hasta la coronilla, ir repasando las distintas partes y relajándolas con cada exhalación.
" Si disponemos de un lugar o habitación exclusivamente para nosotros, a ser posible con luz natural, tomarla como nuestro lugar de sanación. Practicar ahí la relajación, el yoga o hacer buenas lecturas de libros de crecimiento personal, auto-ayuda o espirituales.
" Es importante que en las fases de más depresión tomar regularmente baños de sol. Previenen las depresiones patológicas.

Visualizaciones: El gusano, la crisálida y la mariposa.
" Tumbados en el suelo o cómodamente sentados, cerrar los ojos y relajar el cuerpo.
" Visualizarnos como un gusano trepando por un árbol. Es nuestra experiencia antes de la pérdida, antes del dolor.
" Empezamos a afianzarnos en un lugar del árbol y se va construyendo nuestra crisálida, un capullo de seda que nos deja en su interior. Oscuridad y desconcierto. Es nuestro periodo de transición, de adaptación a la nueva realidad.
" La crisálida empieza a resquebrajarse poco a poco y entra un poco de luz del exterior. Activamente nosotros ayudamos ha hacer más grande la grieta y empezamos a salir, poco a poco. A la luz del día, miramos nuestro cuerpo y vemos que nos hemos convertido en una preciosa mariposa, con las alas de la experiencia que nos permitirán volar más lejos, con mayor libertad, con mayor capacidad para ver y comprender los distintos colores de la naturaleza. Estos colores son las distintas experiencias de la vida.
Terminar la visualización sintiéndonos esta preciosa mariposa que ha tenido que pasar por la oscuridad de la crisálida para poder volar con mayor libertad.



ACOMPAÑAR AL DOLIENTE

"Pérdida que no se expresa, pérdida que no se sana"

Al principio de sufrir una pérdida, al igual que con una herida, hay que limpiarla y desinfectarla a través de permitirnos expresar libremente todos los sentimientos que surjan, como la rabia, la tristeza o el miedo. Si la mantenemos limpia y la tratamos con amor y respeto se ira curando por si sola.

Una pérdida importante, al igual que cualquier cicatriz, dolerá de vez en cuando a pesar de estar bien curada. Si aceptamos gradualmente este dolor, nos daremos cuenta de cómo el hecho de integrar una pérdida en nuestro corazón es una experiencia sumamente valiosa para nuestro crecimiento personal y fortalecer nuestra estabilidad emocional.

Acompañar amorosamente en estos difíciles momentos es un acto de gran bondad y profunda ayuda.

¿Cómo pueden ayudar los familiares y amigos?

1. Las primeras palabras ante un duelo es: "Estoy aquí y seguiré aquí."

2. Ofrecer:
a. Información: una situación será tanto más angustiante cuanto más se desconozca. Por lo tanto, conocer y enseñar las ideas principales del duelo es una de las causas principales para ayudar a recuperarse tras una pérdida. Podemos regalar libros sobre el tema o acompañar a talleres o grupos de duelo.

b. Compañía: Sufrir en soledad es terrible. En cambio, cuando se comparte se hace muy llevadero:sentirnos acompañados y entendidos por el entorno familiar y social inmediato ayuda enormemente a recuperarse.

c. Conversación: para el doliente poder hablar una y otra vez de sus sentimientos es sumamente liberador. Por eso nuestra compañía y presencia es tan útil y valiosa.

3. La esencia de la ayuda es: estar, que el otro se sienta no juzgado y escuchado, y dar amor.

4. Evitar las frases hechas que restan importancia al dolor del doliente.

5. Ayude a que el doliente exprese sus sentimientos.

6. Revivir la experiencia de la pérdida facilita su integración.

7. Llorar es necesario y sano para drenar nuestros sentimientos más dolorosos. Cuando alguien llore no le interrumpa. Manténgase en un tranquilo y solidario silencio. Respete que esa persona este en contacto con su dolor hasta que el llanto disminuya por sí solo. Después la persona se sentirá mejor, sin necesidad de sus consejos.

8. Si quiere ayudar no esconda sus propios miedos, inseguridades o sentimientos de impotencia ante la situación. No está para salvar a nadie, sino para acompañar en la experiencia.

9. Sustituya el dar consejos por la escucha activa.

10. No disimule su dolor.



BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:

" "El tratamiento del duelo: asesoramiento psicológico y terapia" William Worden
" "Ayudar de forma efectiva: counseling" Barbara Okun. Paidós Psicología
" "Como crecer a través del duelo" Rosette Poleti y Barbara Dobbs. Ediciones Obelisco
" "Sobre el duelo y e dolor" Elisabeth Kubler-Ross y David Kessler
" Cuaderno para nin@s: "Alguién muy especial ya no está" Asociación Española contra el Cancer. www.todocancer.org 900 100 036
" "El niño feliz" Dorothy Corkille Briggs. Gedisa

-UN AÑO DE VIDA- -PRÓXIMAS ACTIVIDADES-