Síntomas
normales del duelo:
Si reconoces que estas padeciendo algunos de estos
síntomas, tranquilízate, porque es totalmente
normal.
Sensaciones físicas:
Opresión en el pecho
Opresión en la garganta
Falta de aire
Debilidad muscular
Falta de energía
Sequedad de boca
Vacío en el estómago
Sensación de despersonalización
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Sentimientos:
Tristeza y/o Enfado
Culpa y auto-reproche
Bloqueo y ansiedad
Soledad
Fatiga, Impotencia
Anhelo
Emancipación
Alivio
Insensibilidad
Confusión |
Conductas:
Soñar con el fallecido
Evitar recordatorios del fallecido
Suspirar
Llorar
Atesorar objetos de la persona fallecida
Buscar y llamar en voz alta
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Pensamientos
Incredulidad
Confusión
Preocupación
Alucinaciones breves y fugaces
Sentido de presencia
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Factores que
influyen en el duelo:
Comprender los siguientes factores
de tu pérdida te dejará entender el porque de tu
gran dolor. Conocer estos factores nos permite aceptar mejor la
experiencia por la que estamos pasando.
1. El significado de la pérdida:
¿quién ha fallecido?,¿un padre, un marido,
un hermano, un hijo?,¿qué significaba esa persona
para el doliente?.
2. Cualidades de la relación perdida: ¿qué
representaba la persona o cosa que has perdido? No es lo mismo
la perder a uno de nuestros hijos, que a nuestro hijo único.
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3. Las experiencias previas de pérdida:
¿cómo he vivido mis pérdidas anteriores?
4. Relación entre la persona en duelo y la fallecida:
cuanto más conflictos hay entre las dos persona, más
dificil es el duelo.
5. Motivos y circunstancias del fallecimiento: las
muertes anunciadas y esperadas son más fáciles
de llevar que las inesperadas y repentinas..
Las muertes violentas son más difíciles de sobrellevar
que las pacíficas.
La muerte de jóvenes son más dificiles que la
de los ancianos. |
El duelo
anticipado
El duelo anticipado es cuando empiezamos a prepararse para
la muerte de un ser querido antes de que este fallezca. Es
el caso de los familiares de pacientes con enfermedades graves
y de larga duración.
Etapas del duelo y síntomas
Estas etapas no deben verse como una secuencia lineal. A pesar
de ello, te permitirán saber dónde estas en el proceso
de tu duelo
1) Shock
2) Negación: anestesia emocional
3) Rabia y protesta
4) Depresión y tristeza
5) Aceptación intelectual
6) Aceptación global
7) Nuevos vínculos
8) Posibilidad de evolucionar gracias a la búsqueda de
significado.
A continuación se describen algunas fases y manifestaciones
del proceso del duelo:
Shock emocional: la persona sufre un conmoción emocional.
Síntomas de: mareos, vértigos, náuseas, palpitaciones,
confusión, incredulidad, sensación de irrealidad,
rechazo, vacío, tristeza, ansiedad o negación emocional
de la realidad.
Tristeza y abatimiento: hay una pérdida de interés
por la vida. Dificultad en realizar las tareas cotidianas.
Posible alivio por el fallecido, alivio personal y/o alivio familiar.
Quejas y reproches hacia el ser fallecido.
Sentimientos de culpa: tras recordar posibles desacuerdos, negligencias,
desencuentros, podemos creer que han contribuido a su muerte,
y culparnos por ello.Sentimientos de culpa por haber deseado de
forma más o menos consciente de que el enfermo muriese.
Sentimientos de malestar por sentir que no hemos aprovechado la
vida con ese ser.Miedo a tener la misma enfermedad del ser fallecido,
e incluso sentir los mismos síntomas que el/ella.
Alteraciones del sueño: insomnio, pesadillas, agitación,
intranquilidad. Soñar con el fallecido.
Sentimientos de rabia, impotencia, con los familiares o el equipo
médico tras reconsiderar las decisiones que tomaron durante
la enfermedad del ser querido.
En fechas especiales, como la navidad, los cumpleaños,
los aniversarios, seguramente habrá un recrudecimiento
de las emociones que producen dolor, por sentir especialmente
la ausencia del ser querido.
Respecto a los objetos personales del fallecido, se guardarán
solamente los que se consideran más significativos.
Poco a poco se irá volviendo a la normalidad y se empezarán
a establecer nuevas relaciones. El dolor y la pena irán
disminuyendo y el alivio cada vez será más estable.
Las ganas de vivir y de restablecer la vida se harán más
manifiestas, y la persona en duelo empezará a mirar con
mayor interés hacia el futuro.
¿Cosas que le
pueden ayudar?
Las experiencias de otras pérdidas sucedidas a lo largo
de la vida ayudan a entender la intensidad y el significado de
las nuevas. El recuerdo de dichas experiencias nos traen las estrategias
que nos ayudaron a adaptarnos en situaciones pasadas.
Puesto que el duelo es una experiencia profundamente dolorosa,
será adecuado contrarrestar ese dolor con cualquier acción
o actividad que traiga bienestar y paz, como las siguientes cuatro
treas:
1. Aceptar la realidad de la pérdida:
"Juan está muerto"
2. Vivir el dolor del duelo:
en la medida de lo posible no aplaces tu dolor.Deja que aflore
y permítete llorarlo.
3. Readaptarse al entorno al
cual el falleido a dejado de pertenecer.
4. "Desprenderse" emocionalemente
de la persona fallecida para poder volver a amar.
Otras recomendaciones
Reconocer la pérdida y permitirse estar de duelo:
Debido al dolor y la amenaza que supone perder algo valioso para
nuestra vida, no siempre estamos completamente dispuestos a reconocer
la pérdida como tal, o con el alcance que realmente tiene.
Un caso obvio son los abortos, tanto los provocados como los espontáneos,
que deberían ser elaborados como cualquier otra pérdida.
Buscar el apoyo de la familia y los amigos:
La persona en duelo puede desear estar acompañada o sola,
y a veces no saber exactamente si desea una o la otra. Por ello
es recomendable que tanto la persona doliente sepa pedir a los
demás lo que necesita, como los familiares y amigos sepan
preguntarle que es lo que quiere y necesita en ese momento.
Un buen acompañamiento es aquel que trabaja con las necesidades
del doliente y para ello hay que preguntar y nunca dar por supuesto
algo que creemos sin confirmarlo con el doliente. Hay que procurar
leer el lenguaje verbal y no-verbal para comprenderle mejor, e
intentar ponerse en su lugar.
Se puede acompañar en el dolor desde el silencio compartido
y el respeto por el otro. La persona doliente puede pedirlo explícitamente
así, si el acompañante no sabe como comportarse
ante esa situación.
Hablar de la pérdida y los propios sentimientos tanto
como se necesite:
Es muy importante poder compartir los malos momentos con personas
diferentes de forma regular para que así ninguna de ellas
pueda sentirse abrumada con el dolor.
Una forma práctica de hacerlo, es buscar cinco personas
de confianza y preguntarles si estarían dispuestas a regalarle
una hora a la semana para que ella pueda hablar de sus sentimientos,
de su dolor. Puede decirle que no hace falta que le respondan
ni le den consejo o consuelo. Simplemente pueden estar en silencio
escuchándola y compartiendo juntos ese rato. Entonces concretar
un día de la semana, de lunes a viernes, para cada persona.
Con ello el doliente se asegura que puede expresarse libremente
durante cinco días sin abrumar a nadie. Evidentemente si
un día no se necesita esa hora podemos anularla, pero es
bueno saber que la tenemos. Los fines de semana los dejaremos
libres.
Leer y aprender sobre el duelo.
Informarse y aprender sobre el proceso del duelo es de gran ayuda.
La información disminuye la ansiedad, y aporta recursos
y herramientas psicológicas y emocionales que nos ayudan
a sanar. Nos deja comprender que es totalmente normales nuestros
sentimientos y experiencias, y que podemos hacer muchas cosas
prácticas para elaborar nuestro duelo. El duelo no es u
proceso pasivo. Nos deja comprender el significado de lo sucedido
y tenemos mayor sensación de control.
No tomar decisiones importantes durante el proceso del duelo:
Debido a la necesidad del doliente de disminuir su sufrimiento,
este puede desear tomar decisiones importantes de forma precipitada.
La falta de perspectiva probablemente le hará cometer errores
que después lamentará y añadirá dolor
a la pérdida. Ejemplos de ello son: decidir mudarse, vender
la casa, ir a vivir definitivamente con un miembro de la familia,
empezar una nueva relación sentimental, tirar todas las
cosas del difunto,...
Las decisiones relacionadas con el tipo de enterramiento, los
rituales a desarrollar, etc, pueden conllevar conflictos dentro
de la familia. De nuevo es aconsejable no decidir con prisas,
y una vez tomadas, no dar excesiva importancia a las consecuencias.
Darse permiso para vivir de nuevo y disfrutar.
Gradualmente podemos ir retomando el ritmo de vida anterior a
la pérdida y abriéndonos a nuevas experiencias,
personas y situaciones. Darnos permiso para vivir es importante
para no caer en la culpabilidad de estar vivos y sentir que no
lo merecemos. Una persona en duelo tiene tanto o más derecho
que cualquier otra, de disfrutar de los buenos momentos, pero
debe permitírselo ella misma.
Es importante intentar llevar a cabo las actividades que le resultaban
placenteras en el área del ocio, la familia y el trabajo.
Además puede empezar nuevas actividades que le apetezcan,
que anteriormente no pudo realizar.
Expresar los propios sentimientos de forma abierta:
Para ello podemos usar un diario personal, pintar, dibujar o esculpir.
Podemos incluso apuntarnos a una academia de arte, o mejor aún,
acudir regularmente a un arteterapeuta para que nos apoye en nuestra
elaboración de la pérdida.
Un ejercicio importante para la expresión de sentimientos
hacia la persona perdida, es la escritura de cartas o diálogos
con el/ella. Con ellas podemos hacer el importante proceso de
despedida. En estas misivas podemos decir todo aquello que no
pudimos (o no nos atrevimos) decir en su momento y ayudarnos a
reconciliarnos, a perdonar o a dar las gracias.
También podemos crear un álbum de recuerdos o tener
una caja con las fotos y los objetos más íntimos,
con la que podamos revivir momentos y situaciones determinadas
cuando lo veamos oportuno.
Cuidarse físicamente:
Es muy importante cuidar nuestra alimentación, y hacer
ejercicio físico regularmente. Muy buenas opciones son:
yoga, thai chi, estiramientos y paseos regulares por la naturaleza.
Deberíamos también tener cada día un tiempo
para descansar y relajarnos: para ello, es bueno tener un sitio
en nuestra casa solamente para descansar. Poder poner música
tranquila, y practicar la relajación durante 15 o 20 minutos.
Actualmente hay en el mercado muchos CDs con relajaciones guiadas.
Podemos aprender técnicas de relajación en libros
de hatha-yoga y especializados en el tema. De nuevo le recomiendo
la práctica de yoga para eliminar las tensiones y restablecer
el bienestar físico y emocional.
Debido al sufrimiento en el duelo, deberíamos ir con mucho
cuidado de no caer en la tentación de consumir drogas ni
aumentar el consumo de sustancias perniciosas, como el tabaco,
el alcohol o los excitantes como el café o el te.
" Permitir que los recuerdos broten del interior, tanto
los agradables como los dolorosos.
Cuánto más se drene a nivel emocional, mayor es
la capacidad de aceptación de la pérdida. Cuanto
más se comparta, más rápidamente llegaremos
a la paz de espíritu.
Frecuentar espacios al aire libre.
Como ya comentamos anteriormente, el contacto con la naturaleza
ayuda a equilibrarnos emocionalmente. Es importante:
1) espacios grandes donde la vista se pierda (ej, grandes horizontes,
el mar, un mirador) o se deleite (ver bosques, prados, parques,
animales en su hábitat)
2) hacer cualquier cosa que nos haga respirar aire puro, como
caminar, bailar, correr,...Infórmese de como llegar a parques
naturales, excursiones programadas, zonas verdes en su barrio,...
Anticiparse para las fechas señaladas:
Pensar anticipadamente como afrontar las fechas señaladas
(navidades, cumpleaños, aniversarios,...) y con quién
queremos compartirlas.
No deshacerse de objetos o recuerdos precipitadamente.
No haga caso de quienes le aconsejen desprenderse de todos los
objetos que le traigan recuerdos argumentando que resultan dolorosos.
Es un error. Se deben guardar los objetos más significativos,
como cartas, fotografías, regalos,...Estos objetos le podrán
ser de gran ayuda posteriormente y hace que reconozcamos al fallecido.
Podemos ir desprendiéndonos gradualmente de las cosas con
menor carga emocional y guardar las más significativas.
Elaborar activamente el duelo:
Para ir elaborando el duelo, se recomienda ir viendo de manera
gradual aquellos recuerdos que le resulten más dolorosos,
como fotos, regalos, etc.
Poco a poco su dolor disminuirá y podrá convivir
con el recuerdo desde la paz. Haga lo mismo con los lugares o
las situaciones que haya dejado de visitar por miedo al dolor
que siente. Puede ser muy bueno para usted y para la relación
con sus seres queridos, hacer estas visitas acompañado
de ellos.
Si algún familiar está en tratamiento farmacológico,
es importante vigilar que no lo deje los días posteriores
al fallecimiento de su ser querido.
LA IMPORTANCIA DE COMPARTIR NUESTROS SENTIMIENTOS
En nuestra cultura no se suele promueve la expresión libre
y plena de los sentimientos dolorosos por aquellos que han perdido
a un ser querido. Esto es debido a que las personas normalmente
no saben como reaccionar ante tales situaciones y se sienten incómodos.
Al principio los amigos y conocidos pueden escuchar al doliente
de forma atenta. Con buena intención intentan dar consuelo
a través de disminuir o disimular la importancia de los
hechos, o con frases hechas que no llegan a su interlocutor por
estar vacías de corazón. A menudo, las visitas y
llamadas de estos amigos irá disminuyendo debido a que
no saben como establecer una relación cómoda y eficaz
de ayuda en estas circunstancias. Por ello, es importante que
el doliente esté informado sobre el proceso del duelo y
reconozca sus propias necesidades para que pueda pedirlas explícitamente
a sus familiares y amigos. Simplemente hacerle saber al interlocutor
que no tiene porque decir nada, solo escuchar y acompañar
con su presencia ayudará mucho en el mantenimiento de la
relación durante el duelo.
JUEGOS Y EJERCICIOS TERAPÉUTICOS
A continuación se presentan unos ejercicios destinados
a ayudar al doliente en su proceso de duelo:
Ejercicios para liberarse de emociones pesadas:
La piedra.
" Escribir una carta.
" Expresar con creaciones artísticas:
" Girarse y decir "vete en paz".
" Meditación del perdón, la gratitud y la despedida.
Ejercicios para calmarse y centrarse:
" Respiración y Relajación.
" Crear Atmósferas tranquilas y relajantes.
" Visualizaciones de la crisálida.
EJERCICIOS PARA LIBERARSE DE EMOCIONES PESADAS:
La piedra:
" Sirve para liberarse de las lamentaciones, culpabilidad
y arrepentimientos.
" Conseguir una piedra del tamaño de un melón,
o un cristal grueso en estado bruto. Con la mano derecha sobre
la piedra y la izquierda sobre el corazón pensad con intensidad
o visualizar todo aquello que lamentáis respecto a las
personas o cosas perdidas. También pensad o ved todo aquello
que provoca culpabilidad en vosotros y guarde relación
con lo perdido.
" Visualizar ved como todo esto abandona vuestro corazón
y se dirige hacia la piedra, hasta que sintáis que os habéis
liberado del todo.
" Juntar las manos o dejarlas en el regazo y pensar "Estoy
en paz": durante unos momentos dejar que la sensación
embargue todo vuestro cuerpo y procurad disfrutar.
" Una o dos veces por semana colocad la piedra bajo el grifo,
y después de lavarla bien, dejad que se seque al sol. Pensad
en el agua y el sol como dos elementos que purifican el dolor.
Escribir una carta:
" Ejercicio muy importante.
" En un lugar tranquilo donde nadie os va a molestar, escribid
una carta a lo que hemos perdido (personas, cosas, miembros del
cuerpo,...) y expresadle todos vuestros sentimientos. Ayudarse
con algo de música relajante o poniendo algún objeto
(foto, documento, ropa) para sentirse más conectado.
" Escribid sin analizar nada, sin censurar nada. Permitid
que salga todo aquello que esta en el corazón.
" Una vez terminada, leedla sin cambiar nada y quemadla.
Observad como se consume en el fuego, símbolo de la purificación
de vuestros sentimientos.
" A medida que la carta se consume podéis deciros:
"!Me siento en paz, toda va bien, encontraré la fuerza
que necesito!"
" Echad las cenizas en un tuesto, donde haya una planta o
árbol, y haceros conscientes de como esas cenizas son el
abono para que la planta crezca más fuerte. Veos como esa
planta.
Expresar los sentimientos con creaciones artísticas:
" Cualquier método artístico como el baile,
la música, la escultura, la pintura o el dibujo.puede ayudar
a drenar los sentimientos y nos permite restablecer la paz.
" Una opción es apuntarse regularmente a una escuela
de arte. Especialmente recomendado ir a un arteterapeuta gestáltico.
" Tener material en casa para cuando nos apetezca, como lápices
de colores, barro, papel, música. No olvidarse de trabajar
esculturas con arcilla con la cólera.
En particular, dibujar tus sentimientos.
" El dibujo es una herramienta especialmente útil
para expresar nuestro interior y para descubrir contenidos de
nuestro subconsciente, que se manifiestan fácilmente en
el dibujo.
" Es un método especialmente recomendado para los
niños.
Girarse y decir "vete en paz".
" La pérdida provoca temporalmente una disminución
de la concentración y de la atención. Si acude a
nuestra mente el ser perdido, en un momento inadecuado dificultando
la tarea que estemos haciendo, como estudiar o trabajar, podemos
recuperarnos imaginando que la persona fallecida está ante
nosotros, nosotros nos giramos dándole la espalda y le
decimos "Vete en paz", "Mama, vete en paz".
Repetirlo varias veces. Entonces sentiremos mayor bienestar y
podremos devolver nuestra atención al momento presente.
" Este ejercicio solo se usa para ciertos momentos. Si lo
practicamos reiteradamente para evitar el contacto con la pérdida
es contraproducente. En ese caso deberíamos escribirle
una carta, o dibujar aquello que sentimos. El lloro es totalmente
sano y necesario.
Meditación del perdón, la gratitud y la despedida.
" En un lugar tranquilo donde nadie nos va a molestar, cerrar
los ojos y "invitar" mentalmente al ser o cosa perdida
enfrente de nosotros.
" PERDÓN: Imaginarlo delante de nosotros y
pedirle perdón por las cosas que nos arrepentimos. Es importante
también dejar un tiempo para perdonarnos a nosotros mismos,
de nuestra propia dureza y falta de amor. Perdonarnos a nosotros
mismos es muy importante para hacer las paces en nuestro interior.
Procurar ser más tolerante con lo que somos y castigarnos
menos.
" Una vez dado el perdón imaginamos como la persona
"invitada" sonríe y nos acepta las disculpas.
" También podemos visualizar como es el "invitado"
el que nos pide perdón.
" GRATITUD: mirándole a los ojos, dar las
gracias por todo aquellos que nos dio en vida, o aquello que estamos
aprendiendo a través de esta experiencia. Aunque haya mucha
cólera, si investigamos siempre hay algo que agradecer
a otros. En el caso de hijas adoptivas que nunca han conocido
a sus padres biológicos, pueden agradecer que debido a
esta experiencia ahora han encontrado unos padres adoptivos que
le ofrecen su amor y acompañamiento, unos hermano/as, un
país, una riqueza,...Aunque fuera poco lo que encontramos
por agradecer, a medida que se repita la meditación se
irán descubriendo más y más cosas y se compensará
la cólera. Es importante ser justo con todas las relaciones.
Una vez dadas las gracias imaginamos como la persona "invitada"
sonríe y nos las acepta.
" También podemos visualizar como es el "invitado"
el que nos da las gracias.
" DESPEDIDA: finalmente, habiendo hecho las paces
y reconocido la gratitud, imaginamos que se da la vuelta, y se
va gradualmente hasta desaparecer. Esta imagen puede ser difícil
de aceptar, pero es una parte importante para hacer las paces
con la pérdida.
" Podemos hacer en una misma meditación las tres
partes (perdón, gratitud o despedida) o concentrarnos en
tan solo una de ellas.
EJERCICIOS PARA CALMARSE Y CENTRARSE:
Respiración, Relajación y crear atmósferas
tranquilas.
" Centrarse en el ritmo respiratorio, sobretodo en la exhalación
si necesitamos relajarnos. Cualquier actividad que nos haga respirar
será bueno. Especialmente recomendado hacer paseos enérgicos
de forma regular, contacto con la naturaleza, practicar yoga y
crear ambientes relajantes y vivos (plantas, colores cálidos
y tranquilos, música suave,..)
" Relajarse significa observar una parte de tu cuerpo y soltar
la tensión que hay en ella. Tumbarse, y repasando mentalmente
desde los pies hasta la coronilla, ir repasando las distintas
partes y relajándolas con cada exhalación.
" Si disponemos de un lugar o habitación exclusivamente
para nosotros, a ser posible con luz natural, tomarla como nuestro
lugar de sanación. Practicar ahí la relajación,
el yoga o hacer buenas lecturas de libros de crecimiento personal,
auto-ayuda o espirituales.
" Es importante que en las fases de más depresión
tomar regularmente baños de sol. Previenen las depresiones
patológicas.
Visualizaciones: El gusano, la crisálida y la mariposa.
" Tumbados en el suelo o cómodamente sentados, cerrar
los ojos y relajar el cuerpo.
" Visualizarnos como un gusano trepando por un árbol.
Es nuestra experiencia antes de la pérdida, antes del dolor.
" Empezamos a afianzarnos en un lugar del árbol y
se va construyendo nuestra crisálida, un capullo de seda
que nos deja en su interior. Oscuridad y desconcierto. Es nuestro
periodo de transición, de adaptación a la nueva
realidad.
" La crisálida empieza a resquebrajarse poco a poco
y entra un poco de luz del exterior. Activamente nosotros ayudamos
ha hacer más grande la grieta y empezamos a salir, poco
a poco. A la luz del día, miramos nuestro cuerpo y vemos
que nos hemos convertido en una preciosa mariposa, con las alas
de la experiencia que nos permitirán volar más lejos,
con mayor libertad, con mayor capacidad para ver y comprender
los distintos colores de la naturaleza. Estos colores son las
distintas experiencias de la vida.
Terminar la visualización sintiéndonos esta preciosa
mariposa que ha tenido que pasar por la oscuridad de la crisálida
para poder volar con mayor libertad.
"Pérdida que no se expresa, pérdida que
no se sana"
Al principio de sufrir una pérdida, al igual que con una
herida, hay que limpiarla y desinfectarla a través de permitirnos
expresar libremente todos los sentimientos que surjan, como la
rabia, la tristeza o el miedo. Si la mantenemos limpia y la tratamos
con amor y respeto se ira curando por si sola.
Una pérdida importante, al igual que cualquier cicatriz,
dolerá de vez en cuando a pesar de estar bien curada. Si
aceptamos gradualmente este dolor, nos daremos cuenta de cómo
el hecho de integrar una pérdida en nuestro corazón
es una experiencia sumamente valiosa para nuestro crecimiento
personal y fortalecer nuestra estabilidad emocional.
Acompañar amorosamente en estos difíciles momentos
es un acto de gran bondad y profunda ayuda.
¿Cómo pueden ayudar
los familiares y amigos?
1. Las primeras palabras ante un duelo es: "Estoy
aquí y seguiré aquí."
2. Ofrecer:
a. Información: una situación será
tanto más angustiante cuanto más se desconozca.
Por lo tanto, conocer y enseñar las ideas principales del
duelo es una de las causas principales para ayudar a recuperarse
tras una pérdida. Podemos regalar libros sobre el tema
o acompañar a talleres o grupos de duelo.
b. Compañía: Sufrir en soledad es terrible.
En cambio, cuando se comparte se hace muy llevadero:sentirnos
acompañados y entendidos por el entorno familiar y social
inmediato ayuda enormemente a recuperarse.
c. Conversación: para el doliente poder hablar
una y otra vez de sus sentimientos es sumamente liberador. Por
eso nuestra compañía y presencia es tan útil
y valiosa.
3. La esencia de la ayuda es: estar, que el otro
se sienta no juzgado y escuchado, y dar amor.
4. Evitar las frases hechas que restan importancia
al dolor del doliente.
5. Ayude a que el doliente exprese sus sentimientos.
6. Revivir la experiencia de la pérdida facilita
su integración.
7. Llorar es necesario y sano para drenar nuestros sentimientos
más dolorosos. Cuando alguien llore no le interrumpa.
Manténgase en un tranquilo y solidario silencio. Respete
que esa persona este en contacto con su dolor hasta que el llanto
disminuya por sí solo. Después la persona se sentirá
mejor, sin necesidad de sus consejos.
8. Si quiere ayudar no esconda sus propios miedos, inseguridades
o sentimientos de impotencia ante la situación. No
está para salvar a nadie, sino para acompañar en
la experiencia.
9. Sustituya el dar consejos por la escucha activa.
10. No disimule su dolor.
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:
" "El tratamiento del duelo: asesoramiento psicológico
y terapia" William Worden
" "Ayudar de forma efectiva: counseling" Barbara
Okun. Paidós Psicología
" "Como crecer a través del duelo" Rosette
Poleti y Barbara Dobbs. Ediciones Obelisco
" "Sobre el duelo y e dolor" Elisabeth Kubler-Ross
y David Kessler
" Cuaderno para nin@s: "Alguién muy especial
ya no está" Asociación Española contra
el Cancer. www.todocancer.org 900 100 036
" "El niño feliz" Dorothy Corkille Briggs.
Gedisa