![]() |
||||||
|
||||||
|
La meditación caminando nos ayuda a conectar
con nuestro cuerpo y nuestra mente a través de la respiración
y de cada paso que damos. Nos trae de vuelta al momento presente,
el único en el que está disponible la vida.
Antes de empezar a caminar podemos parar y sentir
la respiración en el abdomen, fluyendo libremente, sin forzarla.
Una vez que la sintamos claramente, sin perder ese contacto, damos un
paso mientras inspiramos, otro paso mientras espiramos (o los pasos
con los que nos sintamos a gusto, pero cuanto más despacio más
fácil resulta). Podemos decir " inspiro, consciente de mi
inspiración, espiro, consciente de mi espiración". Y por supuesto podemos entrar en contacto con nosotras mismas: Hay veces en que los sentimientos son tan fuertes
que no somos capaces de sentarnos para transformarlos. En esos momentos
es de gran ayuda la meditación caminando. Podemos dar uno, dos,
tres o cuatro pasos mientras inspiramos, luego dos, tres, cuatro pasos
mientras espiramos. Se trata de dar cada paso sabiendo que estamos inspirando
o espirando, volviendo a conectar con nosotros/as mismas, con el sentimiento
que tengamos en ese momento, sea de tristeza, ira, celos, etc. Si rechazarlo,
reprimirlo o dejarnos llevar por él. Si tenemos cierta práctica en la meditación, nos resultará mucho más fácil conectar y transformar el sufrimiento. Podemos empezar a meditar cuando estemos con la mente un poco más serena y así la energía de la plena consciencia se irá haciendo más fuerte y podremos usarla cuando la necesitemos. Ver
conferencias sobre meditación y plena consciencia |
Más información: www.plumvillage.org
(sobre el centro de www.tnh-es.org
|
|||||
|
||||||